El gobierno de Santoro dice que el reajuste del valor se debe al significativo incremento de residuos que ingresan por parte de Pinamar y Villa Gesell. Por estos lados aseguran que Madariaga quiere compensar el recorte de copartipación del gobierno nacional, con el dinero del basural. Ambos municipios costeros ya buscan alternativas.
El municipio de Madariaga actualizó en enero del 2026, el mínimo de toneladas por recibir y tratar los residuos que llegan por parte de Pinamar y Villa Gesell al predio de disposición final de residuos ubicado en la Ruta 11.
El valor, el gobierno de Santoro, lo aumentó de un mes para el otro, en más tres veces. Es decir, por ejemplo, el municipio de Villa Gesell hasta diciembre venia pagando 48 millones y ahora se le quiere cobrar 167 millones de pesos.
Según dio a conocer ese municipio, el valor se modificó ya que se registró un aumento significativo en el flujo de ingreso de camiones diarios al lugar que corresponde, entre otros factores, al crecimiento poblacional de ambas localidades.
En ambos balnearios costeros les da la impresión que el sorpresivo y elevado aumento de la administración Santoro busca tapar falencias presupuestarias propias; el ingreso de menor coparticipación nacional y provincial; y suplantar un porcentaje de aumento de impuestos municipales de los contribuyentes madariaguenses a las arcas de Villa Geselll y Pinamar. Un despropósito.
Por último, se supo que ayer, asesores y funcionarios tanto de Gustavo Barrera como de Juan Ibarguren comenzaron a analizar alternativas para el futuro de la disposición final de residuos.